La inserción de Argentina en el mundo
La potencialidad de los BRICS

Por Cintia Gasparini y Leticia Patrucchi

BRICS plus y el ingreso de Argentina

En el marco de la XV cumbre celebrada en Johannesburgo en agosto pasado, los países que integran el bloque BRICS – Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica– anunciaron el acuerdo para ampliar la incorporación de un conjunto de seis países al bloque, entre ellos Argentina, a partir del 1 de enero de 2024. La iniciativa ha adquirido el nombre de BRICS plus y la incorporación de nuestro país ha despertado diversas voces con relación a su oportunidad, potenciadas en el actual proceso electoral, que invitan a abordar las características y agenda de este bloque, así como algunas de las implicancias de nuestro ingreso.

El bloque de los BRICS es un foro de coordinación y cooperación internacional que, si bien nace en la coyuntura de la crisis financiera de 2008, está enraizado en profundas transformaciones que ya venía experimentando la economía internacional hace tiempo y que se expresan especialmente en un cambio decisivo en el rol de las economías emergentes. Como se observa en el gráfico siguiente, en los últimos 30 años se experimenta un cambio radical en la participación de los grupos de economías en la producción global: mientras que en 1990 los países emergentes y en desarrollo explicaban el 37% del PIB mundial,1 en 2022 aumenta al 58%. Adicionalmente, si se consideran sólo las siete principales economías emergentes,2 su peso en el producto mundial – considerando el PIB en dólares corrientes que publica el FMI- crece desde un  promedio del 10% en los años noventa a un 30% en la actual década, frente a  una participación del 80% y 60%, respectivamente, para las economías  avanzadas.

Gráfico: Participación porcentual del PIB PPA de grupos de países en el mundo

Fuente: Elaboración propia en base al portal de datos del FMI.

Esa transformación contrastaba (y contrasta aún) con la participación de estos países en los principales foros y organismos internacionales establecidos y su capacidad de influencia en los debates y toma de decisiones globales. En 2010, el entonces presidente del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, señalaba “por demasiado tiempo las prescripciones han circulado en un solo sentido. Una nueva economía multipolar exige conocimientos multipolares. Con la desaparición del anticuado concepto de Tercer Mundo, el Primer Mundo debe abrirse a la competencia en ideas y experiencia. El flujo de conocimientos ya no es únicamente desde el norte hacia el sur, de occidente a oriente, de los ricos a los pobres. Las economías en alza aportan nuevos enfoques y soluciones”.3

Origen y actualidad del bloque

Con impronta cauta y desde una lógica de complementación o paralela, el bloque de los BRICS se erigió, entre otras iniciativas, como un espacio multilateral informal para revertir ese escenario, incrementando la capacidad de incidencia en la gobernanza internacional. Aún con claras diferencias y marcadas asimetrías entre los países que lo integran, estos enfrentan restricciones y comparten miradas e intereses sobre problemáticas globales, por lo que buscan impulsar enfoques comunes en la agenda internacional, promoviendo la mirada y la voz de los países en desarrollo y abandonando una lógica política unidireccional sincorrelato con la realidad de la dinámica y el equilibrio del poder relativo a nivel mundial.

La primera cumbre de jefes de Estado del bloque se celebró en Ekaterimburgo, Rusia, en 2009, precedida por una intensa actividad de acercamiento previo y una agenda que adquirió más especificidad un año después, en la cumbre de Brasilia. En lo que refiere a la economía internacional, en 2010 se acordó la necesidad de una arquitectura financiera reformada y un sistema monetario más estable, previsible y diversificado, la importancia de generar alternativas para la desdolarización a partir de promover el comercio bilateral en monedas nacionales y nuevos canales de financiamiento, que, entre otros, constituyen pilares centrales del actual accionar del grupo.

En esa, como en otras áreas de políticas, el bloque de los BRICS propicia favorecer una gobernanza internacional que dé cuenta de las recientes transformaciones globales y favorezca un reequilibrio. El lema de la cumbre 2023, celebrada en Sudáfrica, fue “BRICS y África: cooperación en aras de un crecimiento conjunto más rápido, un desarrollo sostenible y un multilateralismo inclusivo”. ¿Por qué un multilateralismo inclusivo?

Actualmente, este grupo de países representa más de una cuarta parte del PBI  mundial, más del 40% de la población del planeta y un tercio de su superficie,  con importantes recursos naturales y cerca del 20% del comercio y la inversión  global.4 Según el BRICS Investment Report 2023 de la UNCTAD, el PBI per  cápita en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA) promedio de las  economías BRICS fue para 2021 de US$ 17.990 dólares, levemente por debajo  del promedio mundial, que alcanzó los US$ 18.7215 para el mismo año. Este peso y dinamismo relativo vuelve a señalar la necesidad de una reconfiguración de la gobernanza global que lo exprese.

Asimismo, y si bien la actual situación económica global se ha vuelto más inestable y ha generado nuevos desafíos, la visión a futuro de consultoras como Price Waterhouse indicaba en su informe 2022 que para mediados de siglo “seis de las siete mayores economías del mundo podrían ser países emergentes” en el marco de una economía mundial que, creciendo a una tasa promedio realcercana al 2,5%, podría duplicar su tamaño para entonces. Agrega al respectoque ese fenómeno “estará impulsado en gran medida por los mercadosemergentes y los países en desarrollo, con el crecimiento de las economías delE7 (Brasil, China, India, Indonesia, México, Rusia y Turquía) a una tasa anualpromedio de alrededor de 3,5% en los próximos 34 años, en comparación consólo un 1,6% para las naciones avanzadas del G7 (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido y los Estados Unidos). Pero, sin duda, el foco principal estará en los mercados emergentes más nuevos, que van adquiriendo una posición destacada. Para 2050, se proyecta que Indonesia y México serán mayores que Japón, Alemania, el Reino Unido o Francia, mientras que Turquía podría superar a Italia”.6

Si bien, como señalamos, el grupo BRICS constituye un foro con baja formalidad, sí ha institucionalizado iniciativas sustantivas en términos de apoyo al desarrollo. Una fundamental es el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), fundado e integrado por los miembros del bloque, con la reciente incorporación de países extra-bloque, que se formalizó en 2014 como una nueva institución financiera internacional complementaria, acuñada por y para este bloque, e incorporada al actual mapa de financiadores multilaterales al desarrollo.

El NDB comenzó a operar en 2016 y ha financiado más de 90 proyectos por unos US$30.000 millones, especialmente en infraestructura, energía, transporte e infraestructura urbana representaron la mitad de los préstamos aprobados. Sus recursos se han distribuido de manera relativamente equitativa entre los países, así como el capital aportado por los cinco miembros originales del BRICS, y tiene una política relevante de financiamiento en monedas locales que alcanzó a una quinta parte de las aprobaciones de sus primeros cinco años. Recientemente también ha iniciado una política de ampliación y en 2021 han sido admitidos otros países en desarrollo como miembros- Bangladesh, Emiratos Árabes Unidos, Egipto- y Uruguay como miembro asociado.

El ingreso de Argentina al bloque BRICS y el mapa de posibilidades

Ingresar a este bloque BRICS representa la posibilidad de participar más activamente en la agenda de este nodo de la dinámica global para la Argentina.  Amplía los canales para fortalecer su soberanía económica, y, con ello, para  transitar una estrategia de desarrollo que contribuya a desacelerar su volatilidad macroeconómica. Pensar estratégicamente las relaciones financieras de nuestro país con otros del globo tienen consecuencias evidentes: el encorsetamiento del endeudamiento con el FMI, por ejemplo, ha podido ser aliviado sin duda por la alternativa que supone China como fuente de financiamiento. Asimismo, incorporarnos a este bloque reafirma nuestra relación con nuestro vecino y principal socio político y comercial, y robustece el espacio regional. Puede contribuir a la ampliación del acceso a mercados hoy ya preponderantes, diversifica las fuentes de financiamiento, plantea el comercio en monedas locales y favorece la cooperación en desarrollos tecnológicos. También puede darle más fuerza en la agenda global a temas de interés de países emergentes, como es el caso de las reestructuraciones de deuda, y fortalece la posición nacional ante las negociaciones en otros foros, como el G20, u organismos, como el FMI, que, entre otros, pueden jugar un rol clave en los escenarios del futuro en el corto y mediano plazo.

Como ha señalado Mark Leonard7 en un reciente artículo que caracteriza el declive de la centralidad occidental en el orden global actual, estamos frente a una gobernanza global de una era no cooperativa, por lo que conviene sopesar diversas institucionalidades y evitar alineamientos dicotómicos. Sin reducir posibles limitaciones o desventajas, ese debería sería cuanto menos un piso, en un orden global multipolar que se ha vuelto más complejo y donde la ampliación el bloque también supone desafíos para integrar en su interior una mayor diversidad.

 

 


Cintia Gasparini es Economista de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) y Mg. en DesarrolloEconómico de la Universidad Carlos III de Madrid. Actualmente Directora del Departamento de Economía, Producción e Innovación Tecnológica de la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ) y docente en UNPAZ, UBA y programas de posgrado. Sus principales temas de investigación son la inserción del país en espacios internacionales y el desarrollo económico.

Leticia Patrucchi es Licenciada en Sociología y Magister en Administración pública por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Coordinadora de la Licenciatura en Administración de la Universidad Nacional de Moreno (UNM) y docente en UNM, UNPAZ y programas de posgrado. Sus áreas de investigación incluyen el análisis de organismos multilaterales de financiamiento al desarrollo y sus relaciones con agencias públicas en países prestatarios.

 


1 Medido en paridad del poder adquisitivo (PPA).

2 Ordenadas de acuerdo con el PIB de cada país en dólares corrientes del año 2021 publicado en el  portal de datos del FMI: China. India, Rusia, Corea, Brasil, México e Indonesia.

3 Extraído de la intervención de Zoellick en la Universidad de Georgetown, disponible en: https://www.bancomundial.org/es/news/speech/2010/09/29/democratizing-development-economics.

Con las nuevas incorporaciones, el bloque incrementaría su peso a un 30% del PIB mundial y a la mitad  de la población del globo.

5 BRICS  Investment Report 2023 – Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) disponible en https://unctad.org/system/files/official-document/diae2023d1_en.pdf

6 Informe Thelongview: howwillthe global economicorderchangeby 2050? Disponible en:  https://www.pwc.com.ar/es/prensa/hacia-2050-economias-emergentes-tendran-poder-economico-del mundo.html

7La gobernanza de un mundo posoccidental, publicado en Fundación Embajada Abierta, Disponible en:  https://www.embajadaabierta.org/post/la-gobernanza-de-un-mundo-posoccidental-por-mark-leonard

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